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Trabajo sexual

Vicky · Trabajadora sexual, 33 años, provincia de Buenos Aires

Entrevistadora

Bueno, Vicky. ¿Cuántos años tenés?

Vicky

Tengo 33.

Entrevistadora

¿Cómo te percibís?

Vicky

Como mujer trans que realiza trabajo sexual.

Entrevistadora

¿Tenés algún familiar a cargo? ¿O cómo se compone tu hogar, por ejemplo?

Vicky

No, en este momento estoy viviendo sola. Tengo mi familia más cercana, digamos, viviendo cerca, en la misma ciudad: mi mamá, dos hermanas y un hermano. Pero bueno, en este momento estoy viviendo sola.

Entrevistadora

¿Y vos colaborás con el sustento de ellos o solo lo que trabajás es para vos, digamos?

Vicky

No, de hecho, al revés. Me colaboran a mí.

Entrevistadora

¿Qué tipo de trabajo sexual realizás? ¿Virtual o presencial?

Vicky

Ambas.

Sobre todo presencial, encuentros. Me publico en páginas de internet y concreto con los clientes a través de WhatsApp. También estuvimos, bah, estuve trabajando en la calle (digo «estuvimos» porque siempre fui con mis amigas); o sea, la calle es más ocasional. Yo sobre todo soy trabajadora sexual de puertas para adentro, pero también en la calle he trabajado. Pero sí, más que nada encuentros que pacto así, por redes sociales.

Entrevistadora

Y, por ejemplo, no sé qué redes usás o qué plataformas, pero ¿te cobran alguna comisión por publicarte? ¿O qué opinás de cómo funcionan?

Vicky

Sí, hay una página que se llama Skokka, que es, digamos, una de las más conocidas, y tenés la opción de publicarte gratis o la opción de pagar y que aparezca tu foto. Si te publicás gratis, ponele, te aparece una foto en miniatura. Pero bueno, de todas formas es gratis publicarse, y de ahí le dejás el número de WhatsApp, te contactan y ahí ya arreglás con el cliente, más que nada por WhatsApp, también por llamada, pero sobre todo por WhatsApp.

Entrevistadora

¿O sea, está todo bien con la modalidad gratuita de la plataforma, verdad? ¿Te viene bien?

Vicky

Tiene limitaciones, obviamente, y cada vez tiene más, digamos. Por ejemplo, no sé, antes te permitía publicarte todos los días, ahora es día por medio. Tenés que pagar si querés.

De todas formas, yo por lo menos lo veo como antes. Pero antes de que existiera Skokka existían las páginas que eran más por ciudad. Cada ciudad [tenía] antes, o incluso sigue teniendo ahora, por ejemplo en Córdoba, en Mar del Plata, tal. Acá estaba La Conejita, me acuerdo. Y bueno, nada, eran las únicas que existían. Y esto estoy hablando hasta el 2016, ponele.

Después empezó, no sé, a volverse más autónomo. No sé si más autónomo, pero sí, porque vos, el hecho de publicarte, a veces mandabas fotos y el texto, y te modificaban el texto y te ponían otra cosa, porque eso estaba a cargo de otras personas. En cambio, ahora vos tenés la forma de hacerlo autónomo, pero siempre bajo determinados parámetros, ¿viste? Tenés que utilizar cierto lenguaje, no podés utilizar cierto otro tipo de lenguaje. Y esto cada vez tiene más restricciones. Antes, ponele, podías publicarte, no sé, era mucho más fácil; ahora bloquean números más seguido. Viste que hay una legislación rarísima en torno al trabajo sexual en internet, en estas páginas, ¿viste? Siempre están como cuidándose o haciendo como… perfeccionando lo más su uso. No sé cómo decirte, no sé.

Entrevistadora

Que no se note que promociona trabajo. Claro.

Vicky

Sí, sí, camuflándolo más, sí. Sobre todo después de… Bueno, en el 2018 se aprobó una ley en Estados Unidos que afecta a todos los sitios.com, porque Estados Unidos es el que maneja el.com. Son las leyes que penalizan, o intentan penalizar, la trata sexual infantil. Y lo que hizo eso fue barrer toda la oferta de sexo comercial, interpretarla como una sola forma, ¿viste?, como si fuera explotación. Entonces, toda la forma de contactar con clientes o agruparse con otras trabajadoras sexuales… Me acuerdo que antes había un montón de grupos en Facebook, ahora es imposible. Por ejemplo, desde que se aprobaron estas leyes. Porque bueno, nada, esto hace una modificación, es súper complejo, pero se modificó, como una enmienda, dentro de las leyes de internet que manejan el libre software y toda esa cosa. Y es como que, ponele, si una red de trata se genera dentro de Facebook, Facebook es cómplice, digamos, o pasa a ser parte, autor de ese crimen que se comete dentro de Facebook o dentro de Twitter o dentro de lo que sea. Entonces las páginas, las empresas, para cuidarse, ponele, detectan palabras. Seguramente viste que ahora se escribe todo con números, con 3, 4, porque los algoritmos detectan esas palabras que están prohibidas. Entonces te dan de baja las cuentas, te dan de baja todo lo que tiene que ver con la sexualidad, porque en definitiva termina atacando siempre la sexualidad, y la sexualidad no hegemónica, obviamente, no la heterosexual, sino todo el sexo pago, las comunidades LGBT, los trabajadores sexuales. Todas caen en comunidades que ya están súper criminalizadas y nada, vuelven a estar perseguidas.

Entrevistadora

Además, Instagram… o sea, es el mismo dueño de Facebook, y tiene una cláusula de priorizar la monogamia.

Vicky

Nada. No sabía nada.

Entrevistadora

Sí, tiene. Tiene Facebook Pareja, y en Facebook Pareja dice que solo se permite la monogamia.

Vicky

Ay, no, no te lo puedo creer.

Entrevistadora

Entonces por eso Instagram tiene esas censuras también.

Vicky

Claro. Sí, sí, sí. Y lo vimos ya. Yo por lo menos lo vi súper clarito: el mismo mes que se aprobó esa ley se dieron de baja un montón, ponele. Antes en Estados Unidos había una página que se llamaba Craigslist, que, ponele, es como un Locanto, ¿viste?, como un clasificado en el diario, una cosa así, ¿viste?, que va gente random y eso, como nada. Un montón de putas que ejercían en la calle empezaron, y acá también, a publicarse en internet, y eso pasó. Pasaron de puertas afuera a puertas adentro, ¿viste? Y eso [lo] hizo mucho más seguro. Bueno, todas estas leyes barren con todo eso y, ponele, ahora ya no se permite buscar, ni siquiera buscar sexo casual, ¿viste? Por eso también afecta a la sexualidad, al sexo en general, ¿viste?, porque se vuelve todo mucho más pacato, mucho más conservador por todo este pánico, porque…

Entrevistadora

¿No? Y que además termina beneficiando a empresas, porque después, digamos, siempre tenés que usar un mediador que te termina cobrando comisiones.

Vicky

Claro, te quitan autonomía, y estás loco, porque las mismas leyes que te deberían proteger… Las mismas leyes que luchan contra la trata de personas te terminan sacando todo el amparo. Entonces vos vas a ir a buscar alguna estructura en algún otro lugar y podés caer en una tercerización que sea explotación. Por eso las mismas leyes crean a sus propias víctimas, a veces parece.

Entrevistadora

Muy bueno eso. Bueno, me respondiste un montón de preguntas que tenía acá.

Vicky

¿Ah, sí? Sí. No, no, perdón.

Entrevistadora

No, no, no. Está perfecto. Esto de la virtualidad, ¿no?, como obstáculos. ¿Pero cuando vas a lo presencial, afuera, qué obstáculos encontrás, o qué obstáculos encontrás como trabajadora sexual en general?

Vicky

¿Cuándo? Perdón, no estaba prestando atención.

Entrevistadora

¿Qué obstáculos o qué problemáticas encontrás al ejercer el trabajo sexual? ¿Qué cosas enumerarías como un problema para ejercer?

Vicky

Para mí es todo lo que gira en torno al trabajo sexual. O sea, no es lo que yo voy a hacer en esa hora que trabajo, sino lo que hace mi familia con… No estoy hablando de… o sea, estoy contestando sobre mí, pero en general: lo que hace la familia, lo que hace la sociedad, lo que hace la policía, lo que hace la gente, las personas, tus amigos, incluso si vas a conocer a alguien; tiene que ver con todos esos aspectos. Me fui de tema, perdón.

Entrevistadora

No, no, está perfecto. Más o menos era lo que yo pensaba que podía ir, digamos. ¿Qué opinás del enunciado «situación de prostitución», que es un enunciado que se usa mucho en trabajo social?

Vicky

Me parece que nada, que te quita toda la… no sé. A ver cómo te lo puedo decir. Me parece que es desempoderante pensarse así. Yo no conozco ninguna persona que se considere en situación de prostitución. Nunca, nunca, nunca. Porque la condición de trabajador, incluso [si] vos estás en hiperexplotación, la condición de trabajador te hace parte de, qué sé yo, de considerarte como, no sé… esto, como que sos… ¿Cómo te lo puedo explicar?

Entrevistadora

¿Como una salida?

Vicky

Tenés una salida, que podés conseguir cosas, ¿no? En cambio, el considerarte víctima… Está el trabajador, siempre está esta cosa del trabajo, de la meritocracia, que, de última, bueno, nada. Para mí es un horror ser un trabajador, pero más horror es no serlo. No sé cómo explicarte más, porque incluso muchas putas, o incluso a mí misma me ha pasado muchas veces, sentimos que no estamos trabajando, ¿viste?, como que lo que vos vas a hacer no… que no estás trabajando, o que estás haciendo esto para no trabajar, ¿viste? Y te quita ese rol de poder, de decir «yo estoy laburando, me estoy ganando lo mío», y te convierten en una víctima súper pasiva, súper… donde a veces compramos ese discurso, ¿viste?, porque es el que nos obligan… sobre todo las mujeres que son madres, ¿viste?, compran ese discurso de «lo tuve que hacer». Te quita autonomía y te desempodera el sentirte «en situación de», que me hace acordar a situación de calle, situación de extrema vulnerabilidad, ¿viste? Incluso la más precarizada de las trabajadoras sexuales, yo te juro que se considera trabajadora sexual, y no una víctima. O sea, sí, muchas somos víctimas, pero no víctimas del trabajo sexual: víctimas de lo que hace la sociedad con el trabajo sexual.

Entrevistadora

Bien. Vos, cuando trabajás en la calle, ¿trabajás con otras compañeras?

Vicky

Organizar… Sí. Sí, sí. Yo acá en Mar del Plata vivía cerca de una zona roja, en donde empezamos a hacernos amigas, ¿viste? Y yo en ese momento era marica, todavía no había transicionado, y yo iba a la zona con las chicas, así como a la previa, ¿viste?, como si fuera el boliche. A veces, te juro, preferí ir a la zona y no al boliche, y nos quedábamos ahí. Y encima hacías plata. Era tomar chupi en la esquina, ¿viste? Era como salir a bailar. Pero pasaba gente. Bueno, era todo súper acompañada, imaginate. Sí, súper acompañada, y aparte vos te ibas a dar vuelta y te cruzabas a alguna que estaba en la esquina, y otra, y hacías rancho. Y bueno, nada. En particular, siempre fue un quilombo acá, pero a partir de la pandemia, como las putas obviamente tenían que salir a trabajar, y la policía… bueno, muchos enfrentamientos se hicieron virales, un montón de videos donde se peleaban. Y ya como que el tema quedó súper en agenda, ¿viste? En todos los medios, en todos lados salía el tema de la zona roja.

Porque acá siempre hubo varias zonas, y yo estaba en la vieja terminal, que es una zona céntrica, digamos, que era una de las más picantes, ¿viste? Porque también [había] mucha venta de droga, claro, y esa fue una de las primeras que barrieron. El año pasado se aprobó una ordenanza que prohíbe todos los lugares menos uno, que está en la loma del orto. Así que bueno, nos corrieron. Y bueno, sí, y más que nunca tuvimos que agruparnos, ¿viste? Yo me acuerdo que el año pasado éramos como 20, una vez conté en la zona, ¿viste? Porque empezamos a hacer movilizaciones, empezamos a hacer al principio las movilizaciones porque no pudimos trabajar, y después empezamos a hacer tejes así para poder laburar, ¿viste? Y nos dimos cuenta que cuantas más éramos, más, ponele, cabíamos en una esquina: dos se iban por una cuadra y dos se iban por otra, y esas trabajaban, y las otras, que nos quedábamos en la esquina, distraíamos a los patrulleros, como si estuviéramos [en] los 80, te juro. Claro. Y bueno.

Entrevistadora

La organización.

Vicky

Sí, sí, sí, sí. No, no, no, tremendo. Y bueno, así estuvimos todo el verano, y después se volvió súper peligroso por los robos, también por la misma presencia policial, porque nunca, nunca se fueron. Así que nos fuimos nosotras, ¿viste? Porque al estar siempre perseguidas vamos cambiando de zonas y vamos eligiendo otras nuevas.

Entrevistadora

Hay mucho del imaginario de que la puta está sola, digamos, que es en soledad.

Vicky

Sí, sí, sí. No, no podés, no podés ejercer. Sí, sí. O sea, obviamente habrá, hay un montón, pero siempre, desde el tema de seguridad hasta el tema económico. Incluso si trabajás con otras compañeras, trabajás menos tiempo y ganás más plata. También me pasa. Siento que eso es un prejuicio que tenemos incluso nosotras mismas, ¿viste? Porque yo cuando empecé también pensaba que era competencia, que no había que juntarse con otras putas por competencia y todo. Bueno, y después me di cuenta que no, que nada que ver, que si yo me agrupaba con otras personas ganaba más guita. Así que siempre, y más ahora en un contexto de criminalización, lo hacemos en compañía. Claro.

Entrevistadora

¿Por qué el trabajo sexual fue una opción para vos?

Vicky

Porque lo podía hacer. Porque me di cuenta que podía. O sea, también las otras opciones que estaban no eran mucho mejores, ¿viste? Siendo una persona joven, qué sé yo, yo empecé a los 21 años, la oferta laboral para una persona de 21, no, qué sé yo, ¿viste? No.

No, en realidad estoy pensando. No me acuerdo, pero empecé a recibir mensajes en Facebook, ¿viste? Y ahí me di cuenta que podía. Cuando me lo ofrecieron, ¿viste?, me dije: «Mirá, yo puedo hacer esto». Y porque, qué sé yo, no me ha pasado, ¿viste?… A lo largo de la vida, en donde yo quiero trabajar y he trabajado de otra cosa, un poco a veces te comés el viaje, ¿viste?, de lo que vos estás haciendo, y querés trabajar en un trabajo entre comillas normal. Pero las veces que me pasó, me di cuenta que también me estaban re explotando, que también me estaban re sacando la plata, ¿viste? Como que no era solamente lo que nos pasa, sino que en una empresa también te… o sea, qué sé yo. Nada, ¿viste?, la típica: me quejaba de este laburo, pero después fui a laburar a otro lado y me di cuenta que no estaba tan mal.

Entrevistadora

O sea, fuiste trabajadora sexual, después te fuiste a otro trabajo y volviste.

Vicky

Sí, ponele que sí.

Entrevistadora

Sí. ¿Como trabajadora sexual sentís que podés acceder a derechos como la salud, la educación? O sea, ¿te sentís cómoda accediendo a eso? ¿Podés acceder?

Vicky

O sea, yo siento que accedo a eso a pesar de ser trabajadora sexual. No porque soy trabajadora sexual, sino todo lo contrario. Yo soy blanca, yo soy clase media, ¿viste?, también ese recorte. No es lo mismo para mí que para una trava de barrio. Pero sí, incluso a mí, que, viste, estoy como [con] súper conocimiento de todo, soy militante y conozco un montón de información, a veces me cuesta. A veces voy al médico y te miran con una condescendencia, ¿viste?, que vos decís: nada, como que tampoco saben qué hacer o no tienen las herramientas y están ahí. Me ha pasado, ¿viste?

Entrevistadora

¿Vos le decís «soy trabajadora sexual» y…?

Vicky

Ya ahí es como que se activa todo un dispositivo de, no sé… Cuando caí acá, me acuerdo, tenía un problema, que estaba eyaculando con algo raro, ¿viste? No sé si era sangre o qué, y fui a una salita acá, que es un dispositivo de diversidad. Y yo le conté al médico, y era como… había mucha gente, ¿viste? Y era como: «¿Me puedo quedar?», ¿viste? Había, qué sé yo, una trabajadora social, un enfermero, ni siquiera sé cuál era su trabajo ahí. Y tenía a los cuatro mirándome como «ay, pobrecita», súper condescendientes. Y yo estoy segura de que me querían ayudar, ¿viste? Yo estoy segura de que tenían el corazón puesto en el lugar correcto, pero a mí me hicieron sentir súper como un conejito de india, ¿viste? Porque tenía cuatro personas mirándome como si yo fuera un televisor y, qué sé yo, capaz me hubiera abierto con el doctor o con otra persona más. Pero ya cuatro personas ahí adentro, estudiándome en un consultorio… y era, bueno, me preguntaron «¿Me puedo quedar?», ¿viste? Pero viste que te sentís re chiquitita en esos casos.

Entrevistadora

Salud. Sí, sí, sí.

Vicky

¿Y viste? Y encima son piolas. En teoría son dispositivos de diversidad, deberían ser piolas. Por eso te digo: yo, con toda la información que tengo, me siento así a veces. Imaginate para una persona que no, y lo veo en todas mis compañeras, que ninguna quiere ir al médico, ninguna quiere ir a hacerse nada, porque vos vas al médico y te mandan a hacerte controles de ITS, de infecciones de transmisión sexual, y ahí se termina todo. Nunca hacerte lentes, nunca ponerte una vacuna antitetánica o nada. Es lo primero: te vas por una gripe, otra vez te ibas por una gripe y te mandan a hacerte un análisis de VIH, que lo deberían hacer con todo el mundo, claro, pero lo hacen solamente con nosotras. Así que no es tan…

Entrevistadora

Con los trabajadores sociales o trabajadoras sociales, ¿tuviste contacto, además del centro de salud, en otro ámbito?

Vicky

Sí, ponele. Sí, me acuerdo, en Buenos Aires una vez, no sé por qué fui, creo que tenía sífilis, en Buenos Aires, en el Fernández, y nada, ¿viste? Y fui, y me acuerdo que hacía poquito había hecho una perfo con un tipo medio asado, con una amiga, que me había cortado, ¿viste? Me había hecho un corte, pero totalmente súper profesional, ¿viste? Y nada, fui a la guardia a preguntar por la sífilis, me hicieron todo un estudio ahí y empezó a llegar gente que ni se presenta, ¿viste? Que vos andás acá… Parece que era una trabajadora social, capaz que no, no lo sé, porque tampoco se presentan, y empezó a hacerme preguntas, ¿viste?, a anotar, no sé.

Entrevistadora

Y anotar.

Vicky

Hacer anotaciones y hacer como un diagnóstico. Y yo terminé leyendo este diagnóstico, mirá, porque, me acuerdo, una vez tuve coronavirus. Entonces terminé en un hotel del Gobierno, ¿viste? Yo vivía en Buenos Aires. Viste que te llevaban a hacer cuarentena a un hotel del Gobierno, y a mí, no sé por qué, me dan un papel con mi historia clínica, no sé qué era, y estaba lo que había escrito la médica en ese momento en el Fernández. Era un párrafo de seis renglones y decía que yo era trabajadora sexual; en ese momento era gay. Que bueno, que la trabajadora sexual tenía un corte en la pierna, que seguramente me autolesionaba, una cosa así. La verdad que no me acuerdo lo que decía en específico, pero sentía como si estuviera refiriéndose a una persona que estaba demente, ¿viste? Yo leía eso y no podía creer que se trataba de mí, porque digo, o sea, lo que percibió esa persona…

Entrevistadora

No tenían en cuenta lo que vos pensabas ni por qué fuiste.

Vicky

No, no, no se dio. Se hizo toda una historia donde yo me cortaba, estaba deprimida. No sé. Y súper desprolijo también. Me lo terminé leyendo, ¿viste? Lo terminé leyendo yo. Un desastre. Pero no he conocido a muchos trabajadores sociales, pero sí esas dos veces. Y no sé si no sentí que tenían ganas de ayudar, pero sentí que no tenían… No tenían una herramienta para hacerlo, que querían hacerlo, pero con las ganas… ¿viste?, como decimos, las buenas intenciones… o sea, el camino al infierno. Queriendo hacer el bien siempre, ¿viste?, a veces terminás haciendo peor.

Sí, sí, sí. Y eso siento, que no tienen herramientas y encima están acostumbrados a ser súper condescendientes, a tratar con pacientes. Viste que ya desde la etimología de la palabra «paciente» sos una persona sumisa y vulnerable, y…

Y lo que me queda siempre [es] esto [de] que entra y sale gente que [no] sabés ni qué son, ni qué profesionales son, ni cómo se llaman. Te enchufan, te sacan cosas, te mandan pastillas. Vos no tenés intimidad, no tenés nada, ¿viste? Entonces eso. Bueno, eso lo puede decir cualquier persona y no una travesti, pero en general.

Es súper, súper… Te hacen sentir súper infantil.

Entrevistadora

Bien. ¿Vos cómo opinás o cómo sentís que debería ser una intervención del Estado? Ya sea en la institución que a vos te parezca, digamos; no digo una específica.

Vicky

Y debería ser como… no sé, atándolo a esto que venimos hablando: si vos vas por una consulta, que sea esa consulta, que te respeten [aquello por] lo que vos vas. Puede ser, si vos [vas] por gripe, hacer un estudio de VIH, qué sé yo, eso. Que te tomen como un sujeto activo, ¿viste?, que tu opinión valga, qué sé yo, eso.

Entrevistadora

Vos te organizabas, militás, no sé si en una organización o en un partido, pero sí, sí, sí. A mí me interesa saber qué sentido, qué significado tiene para vos estar organizada.

Vicky

Cuando me empecé a organizar con otras, ni siquiera políticamente, con otras compañeras, empecé, esto que te decía, a cobrar más caro o a tener más… no sé, ¿viste?, aprender a defender… no defenderme, porque no me estoy defendiendo, pero a plantarse si hay ciertas prácticas que no querés hacer, a empoderarte, por así decirlo, para no realizarlas o decir que no, ¿viste?, marcar el límite. También, ¿viste?, en el trabajo sexual aprendés esto, a marcar ciertos límites que capaz que bajo otra… no, cuando estás enamorada, bajo otra perspectiva, podés no marcarlos, ni siquiera verlos, mucho menos marcarlos. Pero particularmente, no sé, me hizo formar parte de algo, por así decirte, de algo que me parece muy hermoso, encima, porque son mis compañeras putas, las amo. O sea, no hay nada más lindo para mí que estar con mis amigas, que somos de todos lados. Encima somos una red. O sea, somos un montón las que estamos organizadas, y también las que no estamos organizadas y somos amigas, y estamos por todos lados: en Córdoba, en Chubut, en El Bolsón, en Neuquén, en Comodoro, en Río Negro. Y qué sé yo, poder estar al lado de gente [a la] que le pasa lo mismo que a vos, que es muy raro, encima, que está en contra.

Por eso también nos quedamos juntas, ¿viste?, porque es muy raro encontrarse, es muy raro conocer a otra persona que se dedica a lo mismo que vos. Yo me acuerdo, lo primero, siempre tenía la costumbre de estar con el celular, como corriéndolo para que la gente no lo vea. ¿Viste? Me automaticé a que la gente no vea mi celular. Y cuando empecé a estar con mis amigas ya no tenía que hacer eso. Era como que el celular lo podía manejar a la vista de todo el mundo. Y no era para tanto. Y me acuerdo de estar en un restaurante y sentir eso, ¿viste?, de que no tenía que esconder el celular para hablar con alguien. Y ya de eso, de entrada, ¿viste?, aprender a convivir de otra forma, sin vergüenza, hablando de lo que te pasa, ¿viste? Porque también me acuerdo que yo venía de una pareja en donde estaba todo bien con que yo trabaje, pero no podía contarle nada de lo que me pasaba en mi trabajo. Entonces no podía contar nada de lo que me pasaba en un aspecto importante de mi vida. Así que nada, ¿viste?, un grupo de gente con el que hablar.